A través de este artículo quiero explicarte qué es y cómo se elabora un dictamen pericial, ya que se trata de un documento técnico muy importante en multitud de procedimientos judiciales, extrajudiciales y reclamaciones de todo tipo.
Un dictamen pericial, también llamado peritaje o informe pericial, es un documento redactado por un perito especialista en una materia concreta, en el que se desarrolla y explica técnicamente, de forma clara y comprensible, una o varias cuestiones relacionadas con el objeto de la pericia.
Dicho de forma sencilla, se trata de presentar una opinión profesional fundada, basada en conocimientos técnicos, experiencia y análisis, sobre un hecho, bien, daño o situación concreta que ha sido objeto de estudio.
No existe un dictamen pericial único o estándar válido para todos los casos. Dependiendo del tipo de informe, de la materia que se analice y del objeto de la pericia, la estructura y el contenido pueden variar. Aun así, sí existen unas pautas comunes que conviene seguir para elaborar un dictamen claro, útil, sólido y fácil de defender.
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Qué es exactamente un dictamen pericial
El dictamen pericial es el documento en el que el perito plasma de forma ordenada su análisis técnico y sus conclusiones.
Este documento puede utilizarse en procedimientos judiciales, en reclamaciones frente a aseguradoras, en discrepancias económicas, en herencias, en divorcios, en siniestros de hogar, en valoraciones de inmuebles, en tasaciones de contenido o en cualquier situación en la que sea necesario aportar una opinión técnica especializada.
Esto es así porque muchas veces no basta con decir que algo vale una determinada cantidad, que un daño existe o que una situación concreta ha producido un perjuicio. Hay que justificarlo técnicamente. Y precisamente ahí es donde entra en juego el dictamen pericial.
Características de un buen dictamen pericial
Para que un dictamen pericial pueda considerarse un buen informe, debe reunir una serie de características básicas. A continuación, te explico algunas de las más importantes.
Claridad y precisión en el contenido
Un buen dictamen pericial debe redactarse de forma clara, ordenada y precisa. El lector debe entender con facilidad qué se ha analizado, por qué se ha analizado y a qué conclusión llega el perito.
No se trata de redactar de forma rebuscada ni de utilizar expresiones excesivamente técnicas sin necesidad. Se trata de explicar bien el objeto de la pericia y de hacerlo de forma que quien lo lea pueda comprenderlo.
Textos claros, resumidos y directos
Siempre he pensado que, si podemos explicar bien una cuestión sin extendernos innecesariamente, mejor. En un dictamen pericial no conviene divagar. Lo importante es ser concreto, útil y dejar bien fundamentadas las conclusiones.
Esto es así porque un informe excesivamente largo, repetitivo o poco ordenado puede terminar dificultando la lectura y haciendo perder fuerza al contenido realmente importante.
Lenguaje natural y fácil de entender
Aunque se trate de un documento técnico, no significa que deba redactarse de forma fría o difícil de comprender. Un buen dictamen debe estar pensado para el lector.
Muchas veces quien va a leer el informe no es técnico en la materia. Puede ser un abogado, un juez, un cliente particular, una compañía aseguradora o una de las partes implicadas en el procedimiento. Por eso, cuanto más clara sea la redacción, mejor.
Qué tener en cuenta para elaborar un dictamen pericial
A la hora de elaborar un buen dictamen pericial, el perito debe tener presentes varios aspectos importantes. No basta con tener conocimientos técnicos. También hay que saber estructurar bien el informe y transmitir correctamente el contenido.
Como me gusta decir a estos casos es tan importante elaborar el informe o el dictamen pericial como saberlo defender para una buena defensa es importante una estructura.
Tener claro el objeto de la pericia
Antes de empezar a redactar, hay que saber exactamente qué se nos pide.
No es lo mismo realizar una valoración de mercado de una vivienda que emitir un informe para reparto de herencia. Tampoco es lo mismo valorar daños por agua que elaborar un dictamen sobre mobiliario siniestrado en un incendio.
Esto es así porque el objeto de la pericia condiciona por completo el contenido del informe, la metodología aplicada y la forma de desarrollar las conclusiones.
Utilizar un vocabulario adecuado
Redactar bien también implica utilizar un vocabulario adecuado, amplio y correcto. Conviene evitar la repetición constante de las mismas palabras y expresiones, ya que eso empobrece el contenido y dificulta la lectura.
Ahora bien, una cosa es utilizar un vocabulario preciso y otra distinta es recargar el texto. El objetivo siempre debe ser el mismo: que el tercero que lea el informe comprenda perfectamente la situación analizada.
Esquematizar el informe antes de redactarlo
Antes de empezar a redactar, es muy recomendable hacer un pequeño esquema con la estructura del informe.
Si el dictamen va a ser extenso, incluso puede resultar conveniente incorporar un índice inicial. Esto ayuda a ordenar el contenido, facilita la lectura y mejora la comprensión global del documento.
En mi opinión, trabajar con una estructura clara desde el principio evita muchos errores posteriores.
Hacer un borrador y releer
Un borrador previo ayuda mucho. Cuando uno está concentrado redactando, a veces presta demasiada atención a una frase o a una idea concreta y pierde de vista el conjunto.
Releer el contenido, aunque sea de forma rápida, permite detectar frases mal construidas, ideas repetidas o apartados que necesitan una redacción más clara.
Evitar tecnicismos innecesarios
En algunos informes es inevitable utilizar ciertos términos técnicos. Pero una cosa es utilizar terminología propia de la materia y otra muy distinta es abusar de ella sin necesidad.
Siempre digo que el dictamen debe redactarse pensando en el lector. Si una expresión técnica puede explicarse de forma más sencilla sin perder rigor, mejor hacerlo así.
Frases cortas y párrafos breves
En la redacción del contenido se agradecen las frases cortas y los párrafos breves. Eso no significa que nunca puedan existir párrafos algo más amplios, ya que a veces es necesario desarrollar una explicación concreta.
Pero, como norma general, cuanto más limpio y ordenado esté el contenido, mejor será la lectura.
Además, esto no solo favorece al lector. También ayuda al posicionamiento SEO y al entendimiento por parte de buscadores y sistemas de inteligencia artificial, que interpretan mejor un contenido bien estructurado y fácil de escanear.
No cometer faltas de ortografía
Puede parecer algo básico, pero es fundamental. Hoy en día todos trabajamos con ordenadores y editores de texto, por lo que no tiene sentido no revisar un informe antes de entregarlo.
Un dictamen pericial debe transmitir profesionalidad también en la forma. La ortografía, la puntuación y la presentación influyen mucho más de lo que parece.
Cómo perito te digo…
Como perito te digo que uno de los errores más frecuentes que veo en muchos informes no está en la conclusión final, sino en la forma de desarrollar el razonamiento.
Muchas veces se quiere llegar demasiado rápido al final del informe, cuando en realidad la fuerza del dictamen está en cómo se construye. Un buen peritaje no solo dice una conclusión. La justifica.
Esto es así porque, cuando un dictamen tiene que defenderse ante un tercero, ante un abogado, una aseguradora o incluso en sede judicial, lo importante no es solo lo que se afirma, sino cómo se demuestra.
Por eso, un informe bien elaborado debe dejar claro qué se ha analizado, qué documentación se ha tenido en cuenta, qué metodología se ha aplicado y por qué se alcanza una determinada conclusión.

Estructura de un dictamen pericial
La estructura de un dictamen pericial dependerá del objeto de la pericia, de la materia analizada y también del criterio profesional del perito. No obstante, hay una serie de apartados que, en la práctica, conviene reflejar en la mayoría de los informes.
Título del informe, paginación e índice de contenidos
Todo dictamen debe comenzar identificando claramente el documento. Si el informe es extenso, un índice de contenidos facilitará mucho la consulta y la comprensión.
Datos del perito y del solicitante
Es importante identificar al perito redactor del informe y, cuando proceda, a la persona o entidad que solicita el dictamen.
Fecha del informe
La fecha es un elemento básico. Sitúa temporalmente el trabajo realizado y puede ser muy importante en determinados procedimientos o reclamaciones.
Objeto de la pericia
En este apartado debe dejarse perfectamente claro qué se solicita al perito y cuál es la finalidad del informe.
Antecedentes preliminares
Aquí se recoge el contexto previo, la documentación recibida, los hechos conocidos y cualquier circunstancia relevante para entender el encargo.
Cuerpo del informe y desarrollo técnico
Este es el núcleo del dictamen pericial. En él se desarrolla el análisis realizado, se exponen los datos observados, se valora la documentación y se explica técnicamente el objeto de la pericia.
Contenido gráfico integrado
En muchos dictámenes resulta muy recomendable incluir fotografías, planos, tablas, comparativas, croquis o cualquier otro elemento gráfico que ayude a entender mejor el contenido.
Conclusiones periciales
Las conclusiones deben ser claras, directas y estar bien fundamentadas. No deben dejar dudas sobre la opinión técnica del perito.
Juramento o promesa
Cuando proceda, debe incluirse la fórmula de juramento o promesa del perito.
Documentación anexa
Facturas, notas simples, planos, presupuestos, fotografías, pólizas, escrituras, certificados o cualquier otro documento que sirva de apoyo al informe.
Firma del perito
El dictamen debe ir firmado por el perito redactor del mismo.
Visado colegial o asociativo, cuando corresponda
Dependiendo del tipo de pericia y de la profesión del perito, puede resultar conveniente incorporar visado o referencia colegial o asociativa.
Ejemplo práctico de elaboración de un dictamen pericial
Para entender mejor cómo se elabora un dictamen pericial, pongo un ejemplo sencillo.
Imaginemos una vivienda que forma parte de una herencia y cuyos herederos no están de acuerdo con su valor.
En ese caso, el perito no puede limitarse a indicar una cifra final. Lo correcto sería identificar el inmueble, revisar la documentación registral y catastral, inspeccionar la vivienda, analizar su superficie, estado de conservación, antigüedad, calidades, ubicación y situación de mercado, aplicar el método de valoración adecuado y, finalmente, justificar de forma técnica el valor emitido.
Ese es precisamente el sentido del dictamen: no solo dar una conclusión, sino explicar por qué esa conclusión es la correcta.
Otro ejemplo práctico en siniestros de hogar
Pensemos ahora en un siniestro por incendio en una vivienda.
En una situación así, el dictamen pericial puede servir para valorar daños en el continente, daños en el contenido, afecciones por humo, reposición de mobiliario o incluso pérdidas derivadas de la inutilización de determinados bienes.
Si el informe está mal planteado, puede dejar fuera partidas importantes o no justificar correctamente el criterio de valoración utilizado. Si está bien redactado, en cambio, puede convertirse en una herramienta decisiva para defender la reclamación.
Norma UNE 197001 sobre el dictamen pericial
A la hora de elaborar informes periciales, conviene tener presente la norma UNE 197001, ya que establece criterios generales relacionados con la estructura y la presentación de este tipo de documentos.
Esta norma no determina por sí sola el método concreto de valoración o análisis que debe aplicar cada perito, pero sí sirve como referencia útil para ordenar y profesionalizar la elaboración del dictamen.
Dicho de otra forma, ayuda a dar forma al informe, pero el contenido técnico y el criterio profesional siguen dependiendo del perito y de la materia analizada.
Errores frecuentes al elaborar un dictamen pericial
A lo largo del tiempo he podido ver varios errores que se repiten con bastante frecuencia en muchos informes periciales.
Algunos de los más habituales son los siguientes:
- no concretar bien el objeto de la pericia
- redactar de forma confusa o excesivamente técnica
- incluir conclusiones poco justificadas
- omitir documentación relevante
- no estructurar correctamente el contenido
- abusar de párrafos largos y difíciles de leer
- centrarse en opinar y no en fundamentar
Esto es así porque un dictamen pericial no debe ser una simple exposición de ideas. Debe ser un documento técnico bien razonado, bien organizado y fácil de defender.
Mi conclusión como perito
Elaborar un dictamen pericial no consiste únicamente en redactar un documento técnico. Consiste en analizar, ordenar, justificar y exponer de forma profesional una cuestión concreta para que un tercero pueda entenderla y valorarla correctamente.
Cuanto mejor estructurado, más claro y mejor fundamentado esté el dictamen, mayor utilidad tendrá y más fuerza podrá tener en una reclamación, negociación o procedimiento judicial.
Si necesitas un dictamen pericial, lo verdaderamente importante no es solo tener un informe, sino tener un buen informe, bien planteado desde el principio y redactado con criterio profesional.
Trabajo en toda España y estudio cada caso de forma individual.
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Soy Juan Sastre, Tasador especialista en valoración de bienes en Herencias, divorcios, siniestros y procedimientos judiciales. Soy tasador judicial y asociado API del colegio de Agentes de la propiedad.



