Cuando uno de los cónyuges es propietario de una empresa, trabaja como autónomo o posee participaciones en una sociedad, conocer el valor real del negocio puede convertirse en uno de los puntos más complejos del divorcio. No basta con mirar la facturación, el capital social o el saldo de las cuentas bancarias.
Para determinar su valor hay que estudiar la situación económica y financiera de la empresa, sus activos, sus deudas, su rentabilidad, las expectativas del negocio y el grado de dependencia respecto de la persona que lo dirige.
Soy Juan Sastre, perito tasador de bienes y quiero aclarar algo importante desde el principio: yo no realizo personalmente la valoración económico-financiera de empresas.
Mi especialidad es la valoración de inmuebles, vehículos, mobiliario y otros bienes materiales. Cuando en un divorcio es necesario valorar una empresa, cuento con un equipo de profesionales colaboradores formado por economistas y auditores de cuentas, que son quienes analizan la contabilidad, la rentabilidad, los riesgos y las perspectivas del negocio.
Cuando la sociedad también es propietaria de inmuebles u otros activos que entran dentro de mi especialidad, realizo su valoración y coordino esa información con los profesionales encargados del análisis empresarial. De esta forma, cada parte del trabajo la realiza el especialista adecuado.
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Qué significa valorar una empresa en un divorcio
Valorar una empresa consiste en determinar su valor económico en una fecha concreta y con una finalidad determinada. En este caso, la finalidad suele ser facilitar una liquidación de gananciales, una negociación entre los cónyuges o un procedimiento judicial.
El valor de una empresa no coincide necesariamente con:
- Su capital social.
- Lo que factura cada año.
- El dinero existente en las cuentas bancarias.
- El valor contable reflejado en el balance.
- La cantidad que su propietario considera que vale.
- El precio que alguien pagó por ella años atrás.
Una empresa puede facturar mucho y obtener poco beneficio. También puede tener activos importantes, pero soportar un endeudamiento elevado. Por el contrario, un negocio con pocos bienes materiales puede tener un valor considerable por su rentabilidad, su cartera de clientes, su organización o su capacidad para generar ingresos futuros.
Por eso, la valoración debe estudiar el negocio en su conjunto y no quedarse con una única cifra contable.
Antes de valorar hay que determinar qué se incluye en el divorcio
Uno de los errores más frecuentes consiste en dar por hecho que una empresa pertenece automáticamente a ambos cónyuges por haberse desarrollado durante el matrimonio. La realidad jurídica puede ser bastante más compleja.
Antes de calcular su valor conviene aclarar:
- El régimen económico matrimonial.
- La fecha en la que se creó o adquirió la empresa.
- Quién figura como titular de las participaciones.
- Con qué fondos se constituyó o adquirió.
- Si se realizaron aportaciones privativas o gananciales.
- Si existen acuerdos entre socios.
- Si hay derechos de reembolso entre un cónyuge y la sociedad de gananciales.
- Qué fecha debe tomarse como referencia para la valoración.
El Código Civil diferencia entre bienes privativos y gananciales y contempla expresamente las empresas fundadas durante la vigencia de la sociedad de gananciales con fondos comunes. Sin embargo, cada caso debe analizarse individualmente.
La determinación de si una empresa, unas participaciones o determinados rendimientos tienen carácter ganancial corresponde al análisis jurídico. Por eso, esta cuestión debe revisarse con el abogado antes de encargar la valoración.
En la página dedicada a la valoración de bienes gananciales explico por qué es tan importante identificar correctamente los bienes antes de calcular cuánto valen.
No es lo mismo un autónomo que una sociedad mercantil
Cuando el negocio lo desarrolla una persona autónoma, hay que analizar los activos y pasivos vinculados a la actividad, los ingresos obtenidos, la estructura del negocio y su dependencia respecto del profesional.
Cuando existe una sociedad mercantil, hay que diferenciar entre:
- El patrimonio personal de los cónyuges.
- Las participaciones o acciones de la sociedad.
- Los bienes que pertenecen a la propia empresa.
- Las deudas personales de los socios.
- Las deudas y obligaciones de la sociedad.
Los inmuebles, vehículos o equipos de una sociedad pertenecen a la empresa, no directamente al socio. Por tanto, no deben repartirse como si fueran bienes personales sin estudiar previamente la estructura societaria.
En muchos casos, lo que debe valorarse son las participaciones sociales, tomando como base el valor económico de la empresa y los derechos que esas participaciones representan.
Quién debe realizar la valoración de una empresa
La valoración de una empresa requiere conocimientos contables, financieros y económicos específicos. Por ese motivo, yo no asumo personalmente esta parte del trabajo.
Cuando recibo un asunto de estas características, intervienen distintos profesionales según las necesidades del caso:
Economistas y auditores de cuentas colaboradores
Los economistas y auditores de cuentas colaboradores estudian, entre otros aspectos:
- Las cuentas anuales.
- La evolución de ingresos y gastos.
- La rentabilidad real del negocio.
- El endeudamiento.
- Los flujos de caja.
- Los activos y pasivos.
- Los riesgos económicos.
- Las operaciones con socios o empresas vinculadas.
- Las perspectivas razonables de continuidad.
- La idoneidad del método de valoración.
Son ellos quienes desarrollan el análisis económico-financiero y determinan el valor empresarial dentro de su ámbito profesional.
Mi intervención como perito tasador de bienes
Mi trabajo puede ser necesario cuando la empresa dispone de:
- Inmuebles.
- Naves industriales.
- Locales comerciales.
- Oficinas.
- Vehículos.
- Maquinaria.
- Mobiliario.
- Existencias u otros activos materiales que necesiten una valoración diferenciada.
Si la sociedad posee un inmueble, puedo realizar la valoración del inmueble incluido en el divorcio para que el economista incorpore correctamente esa información al análisis de la empresa, evitando duplicidades.
El abogado que dirige el divorcio
El abogado determina la relevancia jurídica de la empresa, las participaciones y los posibles derechos económicos de cada cónyuge. También establece cómo debe utilizarse el informe dentro de la negociación o del procedimiento judicial.
La coordinación entre abogado, economista, auditor y tasador resulta especialmente importante cuando hay varios tipos de bienes o existe conflicto entre las partes.
Contactar con el equipo de Juan Sastre para valorar una empresa en Divorcio.
Qué documentación se necesita para valorar una empresa
La calidad del resultado depende en gran medida de la documentación disponible. Como punto de partida, los profesionales pueden necesitar:
- Cuentas anuales de los últimos ejercicios.
- Balances de situación.
- Cuentas de pérdidas y ganancias.
- Libros contables.
- Declaraciones tributarias.
- Impuesto sobre Sociedades.
- Información sobre préstamos y otras deudas.
- Relación de clientes y proveedores principales.
- Contratos relevantes.
- Nóminas y costes laborales.
- Escrituras y estatutos sociales.
- Porcentaje de participación de cada socio.
- Pactos entre socios.
- Relación de inmuebles, vehículos, maquinaria y otros activos.
- Información sobre litigios, reclamaciones o contingencias.
- Presupuestos y previsiones razonables de la empresa.
No todos los asuntos requieren la misma documentación. Una pequeña empresa familiar no se estudia de la misma manera que una sociedad con varios centros de trabajo, diferentes socios o una estructura compleja.
Si existe una liquidación de gananciales, también conviene preparar un inventario de los bienes y deudas para evitar que la valoración empresarial se analice de manera aislada.

Métodos para valorar una empresa en un divorcio
No existe un único método válido para todas las empresas. El procedimiento debe elegirse atendiendo a la actividad, la documentación disponible, el tamaño de la sociedad y su capacidad para generar beneficios.
Método patrimonial o del activo neto ajustado
Este método parte de los activos de la empresa y resta sus deudas. Sin embargo, no debería limitarse a copiar los valores contables del balance.
Puede ser necesario actualizar el valor de:
- Inmuebles.
- Maquinaria.
- Vehículos.
- Existencias.
- Inversiones.
- Deudas.
- Activos deteriorados.
- Contingencias que no estén correctamente reflejadas.
El método patrimonial puede resultar especialmente relevante en sociedades cuyo valor se concentra en los activos, pero puede ser insuficiente para negocios rentables cuyo principal valor es su capacidad para generar ingresos.
Capitalización de beneficios
Este método analiza los beneficios que la empresa puede producir de manera recurrente. Para aplicarlo correctamente hay que normalizar los resultados y eliminar ingresos o gastos extraordinarios.
También puede ser necesario ajustar:
- Retribuciones de los socios que no se correspondan con valores de mercado.
- Gastos personales contabilizados a través de la empresa.
- Ingresos excepcionales.
- Gastos que no volverán a producirse.
- Operaciones realizadas con empresas vinculadas.
Descuento de flujos de caja
El descuento de flujos de caja estima el dinero que razonablemente podría generar la empresa en el futuro y actualiza esos importes a la fecha de valoración.
Este sistema exige trabajar con previsiones justificadas. No consiste en proyectar crecimientos optimistas sin fundamento, sino en analizar la evolución del negocio, su mercado, sus riesgos y sus necesidades de financiación.
Comparación con empresas o transacciones similares
Cuando existe información suficiente, puede compararse la empresa con otras compañías o transacciones del mismo sector mediante determinados múltiplos económicos.
Este método debe utilizarse con prudencia porque dos empresas que desarrollan una actividad parecida pueden tener rentabilidades, deudas, riesgos y estructuras completamente diferentes.
Combinación de varios métodos
En muchos asuntos resulta conveniente utilizar más de un método y comprobar si los resultados son coherentes.
El profesional no debería elegir simplemente el sistema que produzca la cifra más alta o más baja. Debe explicar por qué utiliza un método, qué información ha considerado y cuáles son las limitaciones del resultado.
Factores que pueden aumentar o reducir el valor
Dos empresas con la misma facturación pueden tener valores muy diferentes. Entre los factores más relevantes se encuentran:
- La estabilidad de los ingresos.
- La rentabilidad recurrente.
- El endeudamiento.
- La concentración de clientes.
- La dependencia de proveedores concretos.
- La existencia de contratos estables.
- La antigüedad y posición de la empresa en su mercado.
- La cualificación del equipo.
- Los riesgos fiscales, laborales o judiciales.
- La existencia de inmuebles u otros activos relevantes.
- La capacidad del negocio para continuar sin su propietario.
- La dependencia de la reputación o del trabajo personal de uno de los cónyuges.
La dependencia del propietario es especialmente importante
Hay negocios cuyo funcionamiento depende casi por completo de una persona. Sus clientes contratan por su reputación, experiencia o relación personal.
En estos casos hay que estudiar cuánto valor pertenece realmente a una organización transmisible y cuánto depende del trabajo futuro de esa persona. No debe confundirse el valor de la empresa con la capacidad personal de un cónyuge para seguir generando ingresos después del divorcio.
Contactar con el equipo de Juan Sastre para valorar una empresa en Divorcio.
Qué fecha debe utilizarse para valorar la empresa
Una empresa puede cambiar de valor rápidamente. Puede perder un cliente importante, asumir nuevas deudas, vender un inmueble o mejorar significativamente sus resultados.
Por eso, el informe debe indicar claramente:
- La fecha de valoración.
- La información contable utilizada.
- Los hechos posteriores que se hayan considerado.
- Las limitaciones documentales existentes.
La elección de la fecha no debería decidirse únicamente por conveniencia económica. Debe responder a la finalidad del encargo y al criterio jurídico aplicable al procedimiento.
En el artículo sobre la fecha de valoración de los bienes en la liquidación de gananciales explico por qué este punto puede modificar considerablemente el resultado.
Ejemplo práctico de valoración empresarial
El siguiente ejemplo es ficticio y sus cifras se han simplificado para explicar el proceso:
| Información analizada | Datos aproximados |
|---|---|
| Actividad | Empresa de mantenimiento |
| Facturación anual | 640.000 € |
| Beneficio operativo normalizado | 95.000 € |
| Deuda financiera neta | 70.000 € |
| Activo neto ajustado | 260.000 € |
| Concentración del principal cliente | 22 % |
| Dependencia del socio administrador | Media-alta |
| Valor empresarial obtenido por rentabilidad | 380.000-430.000 € |
| Valor estimado de los fondos propios | 310.000-360.000 € |
| Intervalo orientativo final | 320.000-350.000 € |
Este cuadro no permite valorar una empresa real ni representa una fórmula automática. El resultado definitivo dependería de la documentación, los ajustes contables, las previsiones, el método aplicado y los derechos asociados a las participaciones.
Además, el valor total de la empresa no equivale necesariamente al importe que corresponde a cada cónyuge. Después habría que estudiar el porcentaje de participación, su naturaleza jurídica y la forma en la que se incorpora a la liquidación.
Qué sucede si uno de los cónyuges no facilita la documentación
La falta de documentación es uno de los principales problemas en estas valoraciones. Sin información suficiente, el profesional puede verse obligado a trabajar con documentación parcial, cuentas depositadas, datos históricos o hipótesis limitadas.
En esas circunstancias, el informe debe dejar claro:
- Qué documentación se ha revisado.
- Qué información no se ha podido comprobar.
- Qué hipótesis se han utilizado.
- Cómo afectan esas limitaciones al resultado.
- Si es necesario ampliar el estudio.
La falta de información no debería ocultarse ni sustituirse por una cifra arbitraria. El abogado deberá valorar qué mecanismos resultan adecuados para solicitar o aportar la documentación dentro del procedimiento.
Errores habituales al valorar una empresa en un divorcio
Los errores que con mayor frecuencia pueden distorsionar el resultado son:
- Confundir facturación con valor.
- Considerar que el capital social representa el valor real.
- Utilizar únicamente el beneficio de un año.
- Ignorar las deudas.
- No ajustar ingresos o gastos extraordinarios.
- Valorar dos veces un inmueble perteneciente a la sociedad.
- Aplicar múltiplos encontrados en Internet sin analizar la empresa.
- Confundir los bienes de la empresa con el patrimonio personal del socio.
- No estudiar la dependencia del propietario.
- Ocultar o no solicitar documentación relevante.
- No establecer una fecha concreta de valoración.
- Encargar todo el trabajo a un único profesional sin la especialización necesaria.
Como tasador de divorcios en España te digo
Como tasador de divorcios en España te digo que la valoración de una empresa no debería improvisarse ni encargarse a alguien que pretenda dominar todas las especialidades.
Yo no soy economista ni auditor de cuentas y, por tanto, no realizo personalmente el análisis económico-financiero de una sociedad. Mi forma de trabajar consiste en reconocer hasta dónde llega mi especialidad y contar con profesionales colaboradores cuando el asunto requiere otros conocimientos.
Si la empresa dispone de inmuebles, vehículos, mobiliario u otros activos, puedo ocuparme de valorar esos bienes. Para analizar la contabilidad, la rentabilidad y el valor económico del negocio, intervienen economistas y auditores de cuentas colaboradores.
Esta forma de trabajar aporta más seguridad porque cada profesional responde del área que conoce y toda la información puede integrarse en un estudio coordinado.
Cuando existe un conflicto importante, también puede ser necesario contratar un perito en el divorcio para convertir los datos económicos y patrimoniales en conclusiones comprensibles y defendibles.
Preguntas frecuentes sobre la valoración de empresas en divorcios
¿Juan Sastre realiza personalmente la valoración de empresas?
No. No realizo personalmente la valoración económico-financiera de empresas. Cuando recibo un asunto que incluye una sociedad o una actividad empresarial, cuento con economistas y auditores de cuentas colaboradores.
Mi intervención se centra en los inmuebles, vehículos, mobiliario y demás activos materiales comprendidos en mi especialidad, además de coordinar la información necesaria con los otros profesionales.
¿La facturación determina cuánto vale una empresa?
No. La facturación muestra el volumen de ingresos, pero no refleja por sí sola la rentabilidad, las deudas, los riesgos ni la capacidad de generar beneficios.
Una empresa que factura mucho puede tener un valor reducido si sus márgenes son bajos o mantiene un endeudamiento elevado.
¿Una empresa creada durante el matrimonio siempre es ganancial?
No puede afirmarse de forma automática. Dependerá del régimen matrimonial, de la fecha de constitución, del origen de los fondos y de otras circunstancias jurídicas.
La naturaleza ganancial o privativa debe revisarse con el abogado antes de establecer qué se valora y con qué finalidad.
¿Se valoran los bienes de la empresa por separado?
Puede ser necesario valorar individualmente inmuebles, vehículos, maquinaria u otros activos para actualizar correctamente el patrimonio empresarial.
Sin embargo, hay que evitar sumar después esos bienes otra vez al valor total de la empresa. La coordinación entre los profesionales evita la doble contabilización.
¿Puede valorarse una empresa si no se dispone de toda la contabilidad?
Puede realizarse un análisis limitado, pero el informe deberá explicar qué información falta y cómo afecta esa carencia a las conclusiones.
Cuanta menos documentación exista, mayor será la incertidumbre del resultado.
¿El valor de la empresa se divide siempre por la mitad?
No necesariamente. Primero hay que determinar qué se está valorando, quién posee las participaciones, qué carácter tienen y qué derechos económicos corresponden a cada parte.
El cálculo del valor y su posterior reparto son cuestiones relacionadas, pero no idénticas.
Solicitar una valoración cuando existe una empresa en el divorcio
Si vuestro patrimonio incluye una empresa, participaciones sociales o una actividad profesional, el primer paso es definir correctamente el alcance del trabajo.
Para estudiar el caso resulta útil conocer:
- El tipo de empresa o actividad.
- El porcentaje de participación de cada persona.
- La fecha de constitución o adquisición.
- El régimen económico matrimonial.
- Los activos principales.
- La existencia de inmuebles.
- La documentación contable disponible.
- La finalidad de la valoración.
- Si existe acuerdo o conflicto entre los cónyuges.
Puedes consultar mi servicio de tasador de divorcios en España. Revisaré el asunto para determinar qué parte puedo realizar personalmente y cuándo deben intervenir los economistas y auditores de cuentas que colaboran conmigo.
No se trata de que una sola persona haga todo. Se trata de reunir a los profesionales adecuados para obtener una valoración rigurosa, comprensible y útil para resolver el divorcio.
Contactar con el equipo de Juan Sastre para valorar una empresa en Divorcio.

Soy Juan Sastre, Tasador especialista en valoración de bienes en Herencias, divorcios, siniestros y procedimientos judiciales. Soy tasador judicial y asociado API del colegio de Agentes de la propiedad.



