Qué pasa si uno de los cónyuges vive en la vivienda y el otro no

Qué pasa si uno de los cónyuges vive en la vivienda y el otro no

En muchos procesos de divorcio ocurre lo mismo: uno de los dos continúa viviendo en la vivienda familiar mientras el otro ya no reside allí. En ese momento aparece una duda muy habitual: ¿Esta situación afecta al valor del inmueble o al reparto económico entre ambos?

Soy Juan Sastre y trabajo como tasador especializado en valoración de bienes en divorcios en toda España.  Por experiencia, cuando no se aclara bien cómo influye el uso de la vivienda en el reparto, suelen aparecer diferencias entre las partes que podrían evitarse con una base clara.

Vivir en la vivienda no cambia su valor 

Una de las confusiones más habituales es pensar que el hecho de que uno de los dos siga viviendo en la vivienda modifica su valor económico. En realidad, no es así. El valor de la casa es el que marca el mercado, independientemente de quien duerma allí. 

Lo único que cambia es que la persona que se queda con el inmueble debe compensar a la otra parte. Se establece un valor a la vivienda, teniendo en cuenta su valor en el mercado y se realiza un reparto.

El valor del inmueble se determina en función de:

  • Su estado real.
  • Su ubicación.
  • La situación del mercado.
  • Y el momento en el que se realiza la valoración.

No depende de quién esté viviendo dentro.

En la tasación de vivienda en divorcio, el objetivo es fijar un valor objetivo del inmueble que sirva como base para el reparto, independientemente de cuál de los dos esté utilizando la vivienda en ese momento.

Confundir uso con valor suele ser el origen de muchas discusiones innecesarias.

Además ese uso piede venir dado pr quién se queda la custodia de los menores en caso de que existan en el proceso.

Qué significa realmente tener el uso de la vivienda familiar 

Que uno de los dos continúe viviendo en la vivienda no implica automáticamente que tenga más derechos sobre ella. En muchos casos, el uso se asigna por motivos familiares, especialmente cuando hay hijos. 

Esto significa que:

  • El uso puede ser temporal.
  • No cambia la titularidad del inmueble.
  • Y tampoco modifica el porcentaje de propiedad.

Por experiencia, muchas personas interpretan el uso como si fuera una adquisición definitiva, y eso genera expectativas que luego no coinciden con la realidad del reparto.

Tu puedes ser el usufructuario del inmueble pero no el propietario.

La realidad es que el uso es un derecho temporal, mientras que la propiedad es un derecho económico. Es decir, quien se quede viviendo en la casa deberá compensar a la otra persona si ese es el acuerdo definitivo. En caso de que sea un acuerdo temporal, qui´zas puedan establecerse condiciones momentaneas sobre ese hecho.

Entender esta diferencia desde el principio ayuda mucho a evitar conflictos posteriores.

Contratar Tasador

Informes de tasación en toda España. Si necesitas un tasador con amplia experiencia en valoración de bienes, contacta conmigo.

Contacta con Juan Sastre

Cómo influye esta situación en el reparto económico

Aunque vivir en la vivienda no cambia su valor, sí puede influir en cómo se organiza el reparto o en el momento en el que se toma una decisión sobre el inmueble.

En este caso suele haber dos soluciones, la parte que reside en la vivienda le ofrece a la otra parte una compensación o ambos venden la casa y cada uno se queda con la mitad del dinero. 

Por ejemplo:

  • Cuando uno permanece en la vivienda durante un tiempo prolongado.
  • Cuando el otro necesita recibir una compensación económica.
  • O cuando el inmueble debe adjudicarse más adelante.

En estos casos, es importante trabajar con un valor objetivo para evitar que la situación se interprete de forma distinta por cada parte. Llevando un proceso mucho mas ágil y fácil.

Muchas diferencias entre las partes no aparecen por mala intención, sino por no tener una referencia común sobre el valor del inmueble.

Qué pasa si uno de los cónyuges vive en la vivienda y el otro no

Qué ocurre cuando no hay acuerdo sobre esta situación

Cuando uno de los dos vive en la vivienda y el otro no, es frecuente que aparezcan interpretaciones distintas sobre cómo debe repartirse el inmueble, si el que vive debe asumir más costes o dejarlo como está.

Si estas diferencias no se resuelven, el proceso puede complicarse y terminar en vía judicial.

En un divorcio contencioso, el uso de la vivienda y su valor dejan de ser una cuestión privada entre las partes y pasan a analizarse dentro del procedimiento.

En ese momento, trabajar con un valor claro y bien explicado resulta especialmente importante para evitar que el conflicto se alargue más de lo necesario.

Mi recomendación profesional como tasador de Divorcios en España

Si en vuestro divorcio uno de los dos sigue viviendo en la vivienda familiar y el otro no, es importante no tomar decisiones basadas únicamente en percepciones personales sobre lo que es justo o injusto.

Muchas veces veo que esta situación genera tensión simplemente porque cada parte interpreta de forma distinta qué significa seguir residiendo en la vivienda. Cuando esto ocurre, el desacuerdo no tiene que ver con el inmueble en sí, sino con la falta de una referencia clara sobre su valor y su papel dentro del reparto.

Mi consejo es que dejeis claras las condiciones de ese uso, su temporalidad, sus costes asociados y las decisiones futuras que deban tomarse sobre el inmueble.

Aclarar bien estas cuestiones desde el principio suele ayudar mucho a que el proceso avance con más tranquilidad y con mayor sensación de equilibrio entre ambas partes.

Trabajo en toda España y estudio cada caso de forma individual.

Si quieres, puedes contactarme a través de mi web o redes sociales y vemos tu caso con calma.

☎️ Si prefieres hablar directamente, llámame al +34 918330324.

🎯 Si quieres contacta conmigo por whatssap. Encontrarás el botón abajo a la derecha

© Juan Sastre