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Qué es el Daño Emergente
No te imaginas la cantidad de veces que suceden situaciones, en las que se produce la pérdida económica por un hecho o situación.
Pero, ¿Qué es daño emergente? Aquí te lo explico.
El daño emergente es la pérdida económica o la reducción patrimonial que ocurre como consecuencia directa de un acto ilícito o un incumplimiento de contrato. Es decir, cuando una persona o entidad causa un daño a otra parte, el daño emergente se refiere a la cantidad de dinero que la parte perjudicada pierde en el momento del daño o ha tenido que gastar como resultado de esa conducta dañina.
Las personas dañadas o sus abogados me podrían contactar como perito (conoce mi experiencia aquí) para valorar la cuantía de ese daño emergente. Te lo explico con un ejemplo.
Si tienes un accidente de tráfico y tú y el coche sufre daños, el daño emergente será el coste que conlleva la reparación del vehículo y los gastos médicos necesarios. Ojo, no se debe confundir con el lucro cesante, que son las ganancias que se dejan de recibir debido al acto dañino. Siguiendo con el ejemplo, si eres taxista y debido al accidente ya no puedes usar tu coche por un tiempo, por esta razón, sufres la pérdida de beneficios.

Juan Sastre – Perito Tasador
Requisitos para Reclamar el Daño Emergente
Para poder reclamar la indemnización por daño emergente, debes cumplir con ciertos requisitos establecidos en el Derecho Civil español:
- a) Nexo causal: Tiene que haber una relación o conexión directa entre la conducta del causante y el daño sufrido por la víctima. Es decir, el daño debe ser una consecuencia directa de la acción del responsable.
- b) Cuantificación: El daño emergente debe poder cuantificarse de manera fiable y objetiva. Hay que demostrar de forma clara y con pruebas el valor monetario del daño sufrido.
- c) Previsibilidad: El daño emergente debe haber sido previsible para el responsable en el momento de su acción u omisión. No se puede reclamar por daños que no eran razonablemente predecibles.
Tipos de Daño Emergente
Existen diferentes tipos de daño que pueden surgir en diversas situaciones legales. Algunos de los más comunes son:
- Daño emergente en accidentes de tráfico: Cuando un conductor causa un accidente de tráfico y provoca daños materiales al vehículo del otro conductor, el coste de las reparaciones o la depreciación del automóvil son ejemplos de daño. Como el ejemplo anterior.
- Daño emergente en incumplimiento contractual: Si una parte incumple un contrato, el daño puede incluir pérdidas económicas directas como los gastos adicionales realizados para cumplir con la prestación o servicios contratados.
- Daño emergente en negligencia profesional: Cuando un profesional comete errores o negligencia en la prestación de sus servicios, el daño podría incluir los costes derivados de la corrección de esos errores o la pérdida de oportunidades comerciales. Podría suceder por ejemplo en negligencias médicas.
- Daño emergente en responsabilidad extracontractual: Si una persona o entidad causa daños a otra sin haber un contrato, el daño puede abarcar desde gastos médicos hasta la pérdida de ingresos debido a la incapacidad temporal.
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Cómo Probar el Daño en un Proceso Judicial
Para obtener una compensación por daño emergente en un proceso judicial, es muy importante presentar pruebas que demuestren la existencia y el monto del perjuicio sufrido. Algunos consejos para probar el daño son:
- Documentación necesaria: Recopilar facturas, recibos, presupuestos, contratos y cualquier otro documento que respalde el monto económico del daño.
- Testigos y peritos: Si es posible, contar con testigos que puedan acreditar la realidad los hechos o peritos que avalen el monto del daño.
- Registro de ingresos y gastos: Mantener un registro detallado de los ingresos y gastos afectados por la situación que generó el daño.
Formas del daño
Existen tres formas de daño;
- Daño emergente actual: es el daño que la víctima ha sufrido de manera inmediata como consecuencia de un acto ilícito o un incumplimiento contractual. Para reclamar el daño emergente actual, es necesario demostrar de manera clara el monto económico de las pérdidas sufridas hasta el momento del juicio o la reclamación.
- Daño Emergente Continuado: es aquel que se sigue produciendo en el tiempo y no se limita a un hecho aislado o puntual. En este caso, la conducta dañina o el incumplimiento continúan en el tiempo, generando pérdidas económicas de forma constante. Para reclamar este tipo de daño, es necesario demostrar que la conducta dañina no ha cesado y que sigue causando perjuicios económicos al demandante.
- Daño Emergente Futuro: se refiere a las pérdidas económicas que se prevé que ocurran en el futuro debido a una conducta ilícita o un incumplimiento contractual. A diferencia del daño actual, estas pérdidas aún no se han materializado al momento de la reclamación, pero son previsibles y pueden estimarse razonablemente. Para reclamar el daño emergente futuro, es necesario contar con pruebas y argumentos convincentes que demuestren la probabilidad de que el daño se producirá y que su cuantificación sea factible.
En casos de daño continuado y futuro, es importante contar con la asesoría de expertos en derecho civil y peritos especializados que puedan valorar adecuadamente la magnitud del daño y prever su impacto económico a lo largo del tiempo.
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Soy Juan Sastre, Tasador especialista en valoración de bienes en Herencias, divorcios, siniestros y procedimientos judiciales. Soy tasador judicial y asociado API del colegio de Agentes de la propiedad.



