Sí se puede tasar una vivienda ocupada, incluso cuando no es posible acceder a su interior. La cuestión importante no es solamente determinar cuánto valdría la vivienda si estuviera libre, sino analizar cómo afecta la situación de ocupación a su valor en el mercado y qué limitaciones existen para realizar la valoración.
Soy Juan Sastre y trabajo profesionalmente como tasador inmobiliario. He tenido que afrontar valoraciones en las que el propietario no podía disponer libremente de la vivienda, no podía acceder a ella o necesitaba conocer su valor precisamente para tomar una decisión patrimonial.
En estos casos intento separar dos cuestiones:
cuánto vale físicamente el inmueble y cómo repercute sobre su valor la situación concreta de ocupación.
No considero correcto aplicar automáticamente un descuento del 20 %, 40 % o 50 % simplemente porque exista una ocupación.
No existe un porcentaje universal de depreciación válido para todas las viviendas ocupadas.
El resultado debe justificarse en cada caso.
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¿Se puede tasar una vivienda con okupas?
Sí. Una vivienda ocupada continúa siendo un inmueble que puede ser objeto de valoración.
La dificultad aparece porque la ocupación puede afectar tanto a la inspección del inmueble como a su comportamiento en el mercado.
Pueden darse situaciones muy diferentes:
- podemos acceder normalmente a la vivienda;
- los ocupantes permiten una visita concertada;
- solo disponemos de fotografías anteriores;
- el propietario conoce el estado interior pero no puede acceder actualmente;
- no existe ninguna información reciente del interior;
- desconocemos el estado real de conservación.
Por eso no trataría de la misma manera todas las viviendas ocupadas.
Cuanta menos información pueda comprobar, más importante será explicar en el informe las hipótesis y limitaciones utilizadas.
Tasar una vivienda ocupada no significa únicamente tasar sus metros cuadrados
En una valoración convencional puedo analizar características como:
- ubicación;
- superficie;
- planta;
- ascensor;
- distribución;
- estado;
- orientación;
- terrazas;
- vistas;
- garaje;
- trastero;
- características del edificio.
En una vivienda ocupada tengo que añadir además cuestiones relacionadas con:
- posibilidad de inspección;
- información disponible sobre el interior;
- situación posesoria existente;
- estado conocido o desconocido;
- posibilidades de comercialización;
- incertidumbre;
- costes y riesgos que puede percibir un comprador;
- diferencia entre vender libre de ocupantes y transmitirla en su situación actual.
La ocupación se convierte en una circunstancia más del inmueble que debe ser analizada y justificada.
¿Cuánto pierde de valor una vivienda ocupada?
Esta es una de las preguntas más difíciles y precisamente donde considero que debemos ser más cuidadosos.
No aplico una tabla automática de depreciaciones.
Una vivienda ocupada puede tener una reducción de valor frente a esa misma vivienda libre y disponible, pero la repercusión concreta dependerá del caso.
Entre otros factores puedo estudiar:
- mercado existente para ese tipo de inmueble;
- posibilidad o imposibilidad de visitarlo;
- conocimiento del estado interior;
- características de la ocupación;
- tiempo e incertidumbre que percibe el mercado;
- gastos previsibles;
- riesgo asumido por un comprador;
- disponibilidad de compradores interesados;
- precio de inmuebles comparables;
- características específicas de la vivienda.
Por eso considero técnicamente más defendible estudiar qué descuento reconoce realmente el mercado para esa situación concreta que afirmar que todas las viviendas ocupadas pierden el mismo porcentaje.
Ejemplo: por qué no utilizaría un porcentaje fijo
Imaginemos dos viviendas valoradas, si estuvieran libres y disponibles, en aproximadamente 300.000 €.
Vivienda A
Conocemos perfectamente su estado interior, existe documentación completa y el inmueble está correctamente conservado.
Vivienda B
No puede visitarse desde hace años, desconocemos su estado actual y existen dudas sobre posibles daños interiores.
Aunque ambas estén ocupadas, el nivel de incertidumbre que asumiría un comprador no es el mismo.
Aplicar automáticamente un 40 % de reducción a las dos ignoraría una parte importante del problema.
Mi trabajo consistiría en analizar qué condiciones concretas presenta cada inmueble y cómo puede reaccionar el mercado ante ellas.
Cómo se valora una vivienda ocupada cuando puedo entrar
Cuando los ocupantes permiten realizar una visita, la valoración física puede desarrollarse de forma mucho más parecida a la de cualquier otra vivienda.
Durante la inspección puedo comprobar:
- distribución;
- superficie aparente;
- estado de conservación;
- instalaciones visibles;
- reformas;
- calidades;
- vistas;
- terrazas;
- elementos anexos;
- posibles daños.
Después puedo estudiar los comparables y determinar el valor inmobiliario correspondiente.
La existencia de acceso no elimina necesariamente el efecto económico de la ocupación, pero reduce una de las principales fuentes de incertidumbre: el desconocimiento del estado interior.
Cómo tasar una vivienda ocupada sin poder entrar
También puede realizarse una valoración cuando no existe acceso interior, siempre que el alcance y las limitaciones del trabajo queden correctamente definidos.
Puedo utilizar información como:
- nota simple;
- Catastro;
- escritura;
- planos;
- fotografías anteriores;
- información del propietario;
- fotografías o vídeos disponibles;
- anuncios históricos;
- información sobre reformas;
- características del edificio;
- comparables exteriores.
Si te interesa específicamente esta situación puedes consultar si se puede tasar una vivienda sin entrar en ella.
Lo importante es no actuar como si hubiera comprobado personalmente algo que no he podido verificar. Si no he visto el interior, esa circunstancia debe quedar reflejada en el informe.
Qué documentación necesito para valorar una vivienda ocupada
La documentación dependerá del encargo, pero normalmente puede resultar útil disponer de:
- nota simple;
- referencia catastral;
- escritura;
- planos;
- superficies;
- fotografías;
- información histórica del inmueble;
- documentación sobre reformas;
- información disponible sobre la situación actual.
No siempre será posible conseguir todo.
Precisamente una de las funciones del informe es explicar qué documentación se ha tenido disponible y qué información no ha podido comprobarse.
Primero determino el valor inmobiliario de la vivienda
Antes de estudiar la repercusión de la ocupación necesito comprender cuánto vale el inmueble por sus propias características.
Para ello puedo analizar:
ubicación + superficie + estado + tipología + características + mercado.
Cuando existe suficiente información, el método de comparación puede resultar especialmente útil.
Busco viviendas razonablemente similares en:
- zona;
- superficie;
- estado;
- planta;
- ascensor;
- exteriores;
- garajes o anexos;
- características.
Puedes consultar cómo selecciono comparables para una valoración inmobiliaria.
A partir de ahí puedo estudiar cómo modifica el resultado la situación concreta de ocupación.
Valor libre y valor considerando la ocupación
Esta distinción puede ser especialmente útil.
En determinados informes puedo plantear dos escenarios diferenciados:
Valor del inmueble libre y disponible
Representaría el valor de la vivienda suponiendo que pudiera transmitirse sin la circunstancia concreta de ocupación que estamos analizando.
Valor considerando su situación actual
Representaría la conclusión teniendo en cuenta las circunstancias existentes en la fecha de valoración.
Esto permite visualizar técnicamente qué repercusión estamos atribuyendo a la ocupación y por qué. No siempre será necesario presentar ambos valores, pero puede resultar especialmente útil en negociaciones o conflictos.
Ejemplo práctico de valoración de una vivienda ocupada
Imaginemos una vivienda con estas características:
| Característica | Datos |
|---|---|
| Superficie | 95 m² |
| Planta | 3ª |
| Ascensor | Sí |
| Dormitorios | 3 |
| Estado conocido | Bueno según información disponible |
| Ubicación | Zona residencial consolidada |
| Garaje | No |
| Ocupación | Vivienda no disponible para el propietario |
| Acceso interior | No |
Después de analizar viviendas comparables, concluimos únicamente a efectos de ejemplo que el valor libre y disponible podría situarse alrededor de 280.000 €.
A partir de ahí debemos estudiar la situación concreta del inmueble. Supongamos que el análisis del mercado, la incertidumbre existente y las características del caso permiten justificar una reducción determinada.
Podríamos concluir, por ejemplo:
| Escenario | Valor orientativo |
|---|---|
| Vivienda libre y disponible | 280.000 € |
| Vivienda en la situación analizada | 210.000 € |
La diferencia sería de 70.000 €.
Pero lo fundamental no sería decir simplemente:
“he aplicado un 25 %”.
Lo importante sería explicar qué circunstancias justifican esa diferencia y qué información de mercado respalda el razonamiento.
La repercusión debe salir del análisis, no al revés
Este es uno de los aspectos que considero fundamentales.
No empezaría una valoración pensando:
“Como está ocupada, descuento un 40 %”.
Primero intento determinar:
- cuánto vale el inmueble;
- qué situación concreta existe;
- qué consecuencias tiene esa situación;
- qué comportamiento presenta el mercado;
- qué nivel de incertidumbre asume un comprador;
- qué reducción puede justificarse.
El porcentaje, si finalmente se expresa, debería ser una consecuencia del análisis y no el punto de partida.
Cómo buscar comparables de una vivienda ocupada
Este puede ser uno de los puntos más complicados.
No siempre existe un gran número de viviendas ocupadas exactamente comparables anunciadas o transmitidas en la misma zona.
Por eso puede ser necesario trabajar con diferentes niveles de información.
Puedo analizar:
- viviendas libres comparables;
- viviendas ocupadas disponibles en el mercado;
- diferencias de precio;
- comportamiento de inversores;
- características específicas del caso.
No utilizaría automáticamente una vivienda ocupada situada en otra provincia como comparable directo simplemente porque también esté ocupada.
La ubicación y las características inmobiliarias siguen siendo fundamentales.
La imposibilidad de visitar la vivienda también puede afectar al mercado
Un posible comprador puede valorar de manera diferente un inmueble si no puede conocer su estado interior.
Existe incertidumbre sobre cuestiones como:
- conservación;
- instalaciones;
- reformas;
- distribución;
- posibles daños;
- mantenimiento.
Ese desconocimiento puede acabar repercutiendo en la cantidad que el mercado está dispuesto a asumir.
Por eso hay que separar dos efectos:
la ocupación en sí misma y la incertidumbre provocada por no poder inspeccionar correctamente el inmueble. No siempre son exactamente el mismo problema.
Estado de conservación y posibles daños
Una vivienda ocupada no tiene necesariamente que estar deteriorada.
No considero correcto presumir automáticamente que existen daños por el simple hecho de que haya ocupantes.
Si puedo visitar la vivienda, analizaré su estado real. Si no puedo acceder, tendré que trabajar con la información disponible y señalar expresamente esa limitación. Cuando existe constancia de daños concretos, entonces sí pueden valorarse sus consecuencias.
Pero no introduciría una depreciación por daños que solamente estamos imaginando.
Vivienda ocupada y vivienda alquilada no son lo mismo
Conviene distinguir claramente las situaciones.
Una vivienda puede estar:
- ocupada por su propietario;
- alquilada;
- cedida;
- ocupada por familiares;
- en una situación posesoria controvertida;
- ocupada sin autorización del propietario.
Desde el punto de vista de valoración no deberíamos tratar todas estas situaciones como equivalentes.
Cada una puede implicar diferentes circunstancias de disponibilidad, comercialización y riesgo.
Cuando el aspecto jurídico sea determinante para el encargo, la situación deberá estar correctamente identificada con la documentación y asesoramiento que corresponda.
¿Se puede vender una vivienda ocupada?
La finalidad de muchas de estas valoraciones es precisamente conocer el valor antes de tomar una decisión de venta.
Desde el punto de vista de la tasación, lo importante es analizar cómo afecta la situación existente al mercado potencial y al precio que los compradores pueden estar dispuestos a ofrecer.
Un propietario puede querer conocer:
- cuánto valdría libre;
- cuánto podría valer en su situación actual;
- qué diferencia económica existe entre ambos escenarios.
Disponer de esas cifras puede facilitar la toma de decisiones.
Tasar una vivienda ocupada para una herencia
También puedo encontrar viviendas ocupadas dentro de una herencia.
En estos casos puede ser necesario conocer el valor para:
- realizar adjudicaciones;
- repartir el patrimonio;
- calcular compensaciones;
- negociar entre herederos.
La ocupación puede complicar especialmente un reparto cuando uno de los herederos va a adjudicarse ese inmueble.
En estos casos puede ser útil una tasación de inmuebles para herencias que tenga en cuenta la situación existente en la fecha correspondiente.
Vivienda ocupada en un divorcio o separación
También puede ocurrir que una vivienda común quede desocupada por sus propietarios y posteriormente aparezca una situación de ocupación.
Si después hay que repartir el patrimonio o uno de los cónyuges quiere adjudicarse el inmueble, puede ser necesario conocer su valor en esa situación. Puedes consultar mi servicio de tasación de inmuebles para divorcios.
En estos casos considero especialmente útil explicar claramente si estamos valorando la vivienda libre o teniendo en cuenta la situación posesoria existente.
Tasación para extinción de condominio
Si varios propietarios comparten una vivienda ocupada y uno quiere adjudicársela, la diferencia entre valorar el inmueble como libre o considerar su situación actual puede alterar considerablemente las compensaciones.
Por eso el informe debería definir desde el principio:
qué situación estamos valorando y en qué fecha.
Qué ocurre si necesito conocer el valor de mercado
El valor de mercado no es simplemente el valor catastral ni el precio que un propietario desea obtener.
Debo estudiar la propiedad y las condiciones en las que realmente podría competir.
Puedes consultar con mayor detalle cómo saber el valor de mercado de un inmueble.
En una vivienda ocupada este análisis puede requerir incorporar circunstancias que no aparecen en una valoración convencional.
Tasación online de una vivienda ocupada
En determinados casos el trabajo puede realizarse parcial o totalmente a distancia si existe suficiente información.
Esto puede tener especial sentido cuando el problema principal es precisamente que no puedo acceder al interior de la vivienda.
Puedo trabajar, según el encargo, con:
- documentación;
- fotografías;
- vídeos;
- planos;
- información histórica;
- análisis exterior;
- mercado.
Puedes consultar cómo funcionan mis tasaciones online con tasador. El hecho de trabajar a distancia no significa ocultar las limitaciones.
Al contrario: deben quedar perfectamente explicadas.
Qué debe indicar el informe de tasación
En este tipo de encargos considero especialmente importante que el documento permita saber:
- qué inmueble se ha valorado;
- para qué finalidad;
- a qué fecha;
- si se ha podido visitar;
- qué documentación se ha utilizado;
- qué estado interior se conoce;
- qué hipótesis se han considerado;
- qué mercado se ha analizado;
- qué repercusión se ha atribuido a la ocupación;
- qué limitaciones existen;
- cuál es la conclusión final.
Un valor reducido por una ocupación debería poder explicarse y defenderse.
No considero suficiente escribir simplemente:
“Se descuenta un 40 % por encontrarse ocupada”.
¿Cómo trato la incertidumbre en una valoración?
La incertidumbre debe hacerse visible.
Si no conozco algo importante, existen varias posibilidades dependiendo del caso:
- solicitar documentación adicional;
- establecer una hipótesis;
- incorporar una advertencia;
- plantear escenarios;
- limitar el alcance de la conclusión.
Lo que no considero adecuado es convertir una información desconocida en un hecho.
Por ejemplo:
“No he podido comprobar el estado interior” es muy diferente de afirmar “el interior está deteriorado”.
Como tasador de viviendas ocupadas, qué considero más importante
Cuando afronto uno de estos casos intento no convertir la ocupación en una fórmula matemática automática.
La vivienda sigue teniendo:
- una ubicación;
- una superficie;
- una tipología;
- un edificio;
- unas características;
- un mercado.
La ocupación añade una circunstancia que puede modificar significativamente ese mercado, pero el trabajo consiste precisamente en cuantificarla de manera razonada.
En mi experiencia, los tres aspectos que más cuidado requieren son:
la información realmente disponible, la situación concreta que estamos valorando y la justificación de cualquier reducción aplicada.
Si esos tres elementos están bien definidos, el resultado suele ser mucho más comprensible para propietarios, abogados, herederos o cualquier tercero que tenga que revisar el informe.
Errores frecuentes al tasar una vivienda con okupas
Aplicar un porcentaje fijo por estar ocupada
No existe un descuento universal válido para todos los inmuebles.
Presuponer que el interior está deteriorado
Si no existe evidencia, no debemos convertir una posibilidad en un hecho.
Valorar únicamente la vivienda como si estuviera libre
Si la finalidad exige conocer el valor en su situación actual, ignorar la ocupación puede producir un resultado que no responda al encargo.
No explicar que no se ha realizado visita interior
Las limitaciones deben aparecer claramente.
Mezclar cuestiones jurídicas y valorativas
Mi trabajo como tasador consiste en determinar y justificar el valor. Las cuestiones jurídicas específicas deben analizarse por los profesionales correspondientes.
Utilizar cualquier vivienda ocupada como comparable
La ocupación no elimina la necesidad de comparar inmuebles similares en ubicación y características.
Preguntas frecuentes sobre tasar una vivienda ocupada
¿Se puede tasar una vivienda ocupada?
Sí. Puede valorarse con acceso interior o, en determinadas circunstancias, mediante documentación e información disponible si no es posible entrar.
¿Se puede tasar una casa con okupas sin entrar?
Sí puede realizarse un análisis, aunque la imposibilidad de inspección puede introducir limitaciones que deben quedar reflejadas.
¿Cuánto pierde de valor una vivienda ocupada?
No existe un porcentaje universal. La repercusión depende de las características del inmueble, la situación concreta, la incertidumbre y el comportamiento del mercado.
¿Una vivienda ocupada pierde siempre un 40 % o un 50 %?
No considero técnicamente adecuado utilizar esos porcentajes como regla general.
Cada caso debe analizarse individualmente.
¿Cómo sé cuánto valdría la vivienda si estuviera libre?
Puede determinarse un escenario de valor libre utilizando las características del inmueble y comparables de mercado, siempre que exista información suficiente.
¿Puede incluir el informe dos valores?
Dependiendo de la finalidad, puede resultar útil diferenciar entre valor libre y valor teniendo en cuenta la situación actual, siempre que ambos escenarios estén claramente definidos.
¿Qué pasa si desconozco el estado interior?
Debe indicarse como una limitación y trabajar con la documentación e información razonablemente disponibles.
¿Se presupone que existen daños?
No.
Los daños deben comprobarse o existir información suficiente para considerarlos. No deberían suponerse automáticamente.
¿Puedo valorar una vivienda ocupada para venderla?
Sí. Precisamente una de las finalidades puede ser conocer qué repercusión tiene la situación actual sobre el valor antes de tomar una decisión de venta.
¿Puede tasarse para una herencia?
Sí. Puede ser necesario determinar el valor de la vivienda ocupada dentro del patrimonio hereditario.
¿Y para un divorcio?
Sí. También puede resultar necesaria cuando el inmueble forma parte del patrimonio que debe repartirse o adjudicarse.
¿El valor catastral sirve para calcular la pérdida por ocupación?
No. El valor catastral no permite determinar automáticamente el valor de mercado ni la repercusión concreta de una ocupación.
¿Puede hacerse una tasación online?
En determinados casos sí, especialmente si existe documentación e información suficiente. La modalidad debe adaptarse al alcance del informe.
Solicitar la valoración de una vivienda ocupada
Si necesitas tasar una vivienda ocupada o con okupas, indícame inicialmente:
- dónde se encuentra;
- qué tipo de vivienda es;
- superficie aproximada;
- si es posible acceder al interior;
- qué información dispones sobre su estado;
- para qué necesitas conocer el valor.
Con esos datos puedo estudiar el caso y decirte qué documentación necesito.
Mi objetivo es no aplicar un descuento arbitrario, sino determinar cuánto vale el inmueble, qué circunstancias concretas afectan a su comercialización y qué repercusión puede justificarse en el valor final.
Contacta conmigo para solicitar la valoración de una vivienda ocupada.

Soy Juan Sastre, Tasador especialista en valoración de bienes en Herencias, divorcios, siniestros y procedimientos judiciales. Soy tasador judicial y asociado API del colegio de Agentes de la propiedad.



